El diseñador Mario Eskenazi presentó la nueva identidad visual de Eina en un acto que combinó la explicación del proyecto con una reflexión sobre el oficio del diseño. El encuentro, celebrado el jueves 12 de marzo contó con aforo completo y reunió a estudiantes, profesionales y público interesado en el ámbito del diseño en las instalaciones de Bosc.
En este evento Miquel Molins, presidente de la Fundación Eina, destacó la nueva identidad visual como eje del plan de proyección institucional, concebido como un ecosistema dinámico que articula sus distintas plataformas: Eina Centro Universitario, einaidea y Eina Obra. Asimismo, puso en valor la estrecha relación histórica entre Eina y Mario Eskenazi, referente del diseño gráfico contemporáneo y actual patrón honorífico de la institución. Durante la sesión, conducida por Violeta Sugranyes, directora de la Fundación Eina, el diseñador argentino defendió una práctica basada en el pensamiento, el concepto y la comunicación.
“El diseño no es un trabajo. El diseño es mi vida”, afirmó Eskenazi al inicio de su intervención, en la que defendió una visión del diseño ligada al pensamiento y a la comunicación por encima de la estética. El diseñador insistió en que su método parte de una premisa fundamental: “Think first, draw later”.
Ese mismo principio atraviesa también su relación con las nuevas generaciones de diseñadores. A lo largo de los años, diversos estudiantes formados en Eina han pasado por su estudio, en una dinámica que él mismo describe más cercana al aprendizaje mutuo que a la jerarquía profesional. “De cada uno de ellos he aprendido algo distinto”, señaló. Entre los diseñadores formados en Eina que han trabajado en su estudio se encuentran Nikita Bashmakov, Marc Ferrer, Dani Guix, Francesc Llinares, Dani Rubio y Gemma Villegas.
Una identidad pensada como sistema
La propuesta presentada se construye a partir del propio significado del nombre de la institución, una idea que articula el concepto de la nueva identidad. “La solución gráfica parte de la palabra eina escrita en minúsculas, una elección que refuerza la percepción de unidad y le confiere un carácter cercano, familiar y cómplice”, comentó Mario.
El proyecto también se articula como un sistema flexible. El logotipo genera diferentes declinaciones en función de las plataformas que componen la Fundació Eina, que permiten adaptarlo a las diferentes áreas académicas y a los proyectos de la institución.
La identidad se apoya además en cuatro elementos básicos: logotipo, tipografía, color y declinaciones, que estructuran todo el sistema gráfico de la organización.
En cuanto a la tipografía, el diseñador ha elegido The Future, desarrollada por Klim Type, una reinterpretación contemporánea de la clásica Futura que conecta con la tradición moderna del diseño europeo.
Diseño como comunicación
Durante la presentación, Eskenazi defendió una concepción del diseño basada en la claridad conceptual. “Concepto y forma deben ser una unidad”, explicó, subrayando que la forma visual debe materializar una idea clara. En esa línea insistió en que el diseño no debe entenderse como un ejercicio ornamental: “El diseño no es decoración, es comunicación”.
El diseñador también reivindicó la necesidad de soluciones específicas para cada proyecto. “Cada trabajo tiene que ser único, tiene que ser ad hoc”, señaló, defendiendo que el resultado debe responder a la identidad de cada institución y no a tendencias pasajeras.
En este sentido, abogó por evitar modas visuales: “Intento hacer un diseño timeless, atemporal. Pero al mismo, tiene que ser actual porque comunicamos hoy para la gente de hoy”.
Pensar antes que producir
A lo largo de la sesión, Eskenazi compartió también algunas de las ideas que han marcado su trayectoria profesional. Entre ellas, la importancia de la reflexión previa al diseño y la relación directa con quienes encargan los proyectos.
“Yo no trabajo con clientes, trabajo con personas”, afirmó. Según explicó, esta relación a largo plazo permite construir identidades coherentes en el tiempo. El diseñador defendió además la necesidad de que el resultado sea natural y reconocible: “Una identidad tiene que generar un sistema. Lo ideal es que pueda reconocerse incluso sin ver el símbolo”.
Fundada en Barcelona en 1967 por artistas e intelectuales, Eina nació con la voluntad de renovar la enseñanza del diseño y el arte en España y con el tiempo se ha consolidado como uno de los centros de referencia en este ámbito. La nueva identidad visual diseñada por Mario Eskenazi dialoga con ese legado y con las vanguardias del siglo XX (de la Bauhaus a la abstracción geométrica) proyectando la imagen del centro hacia el presente a través de un sistema gráfico contemporáneo.
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina
Mario Eskenazi presenta la nueva identidad visual de Eina

