Seis Empleados Y Un Pastel

Seis Empleados Y Un Pastel

Este trabajo cuestiona los criterios que definen lo que consideramos buen diseño mediante la ficción. Ambientado en un entorno de trabajo ficticio, se narra una investigación (whodunit) para juzgar un incidente laboral: seis diseñadores junior —cada uno con prácticas creativas y personalidades muy distintas— son señalados por incumplir las normas de la empresa para la que trabajan al haber desarrollado productos inusuales.

Seis Empleados y un Pastel plantea una reflexión sobre el juicio de lo correcto a través de la transgresión de normas que, lejos de ser absolutas, responden a una convención sobre la funcionalidad. Esta sospecha —sumada al vértigo ante el salto al mundo profesional— impulsa la narrativa, que nace como un ejercicio de mal diseño intencionado. Oscilando constantemente entre extremos, el proyecto se presenta como un chaosmos que invita a seguir planteando preguntas sobre esta disciplina.

“Aunque la finalidad es provocar una sonrisa o detonar un debate, la ficción ha sido generada con seriedad. Este es un intento de retratar la caída que sentimos cuando uno mismo comienza a contradecirse dentro de su propia disciplina, donde, si indagas lo suficiente, nada parece tener lógica. Este proyecto está hecho con la delicadeza de querer tomarse en serio una profesión que, hoy día, deja muchos enigmas abiertos para una persona que siente miedo, que siente el vértigo de lanzarse al mundo profesional. ¿Lo haremos bien?” (Poy, 2025, p. 12).

Como dice el libro The Manual of Design Fiction: “it embraces the real world, with all its messiness” (Bleecker et al., 2022, p. 14).

Esta perspectiva encaja perfectamente con la manera en que se ha planteado el proyecto, que toma la forma de una pieza editorial. Está escrita como si se tratara de una auditoría, con la finalidad de recrear lo que ocurrió desde un punto de vista judicial. No deja de ser una investigación construida alrededor de unos productos “absurdos” que nunca aparecen de manera explícita.

“Antes de pensarlos, decidí que tomarían la forma del contrario de lo que consideraríamos un producto industrial ideal; de esta manera serían dignos de detonar una situación merecedora de investigación dentro de una entidad comercial. [...] Poder plantear una situación donde estas estructuras se derrumban desde dentro de manera inocente es una bella revolución. Nada de planos, prototipos o renders. [...] Vemos utensilios extraños, difíciles de comprender, que parecen aleatorios y, tras una inspección en el contexto del relato, cobran sentido” (Poy, 2025, p. 10).

Después de leerlo, podemos comprender los productos gracias a las evidencias archivadas, los testimonios e incluso las matrices de evaluación que utiliza la empresa. Con ellas entendemos más bien que es la empresa la que no ha entendido nada, porque estos productos surgen de sus retículas. Justamente las matrices con las que evalúan valoran, con 10 reglas diferentes, qué tan buenos son los productos. Matrices llamadas “Matriz de Evaluación Del Good Design”, que hacen referencia directa a las 10 reglas del Good Design de Dieter Rams. Estas, con notas poco redondeadas, son el material del relato que demuestra de manera más evidente la absurdidad detrás de todo el juicio realizado: la absurda intención de medir aspectos como la funcionalidad o la estética como valores matemáticos.

“Entre documentos y evidencias archivadas —usadas para investigar a estos juniors— se encuentran textos, ilustraciones, obras y pequeños ensayos que tratan temas diversos que, aunque parezcan desconectados, constituyen un entramado que alimenta el discurso que promueve la ficción; citas de obras como $ell Your$elf (2024) de Pippa Garner, The Politics Of Design (2016) de Ruben Pater, Lost In Translation (2003) de Sophia Coppola o Rams (2018) de Gary Hustwit. También encontrarás referencias a la cultura pop actual a través de memes, haciendo que el trabajo no sea atemporal. Algunos proyectos que me han inspirado, aunque no aparezcan explícitamente en el trabajo, son: Zima Blue (2006) de Alastair Reynolds, Happy Victims (2008) de Kyoichi Tsuzuki, Your Best Is Not Enough (2020) de Max Siedentopf, la revista THE ORDINARY (2021) también de Max Siedentopf, y el relato Preocupaciones de un padre de familia (1919) de Franz Kafka, entre otros” (Poy, 2025, p. 10-11).

“Hay también una aproximación a los ready-mades de Duchamp, y no solo por la manera en que estos están concebidos, sino porque detrás de ellos hay un motivo central de existir: querer transgredir normas” (Poy, 2025, p. 10).

“El resultado de todo esto: un relato que pretende provocar una primera impresión graciosa y tierna con los objetos y ‘apaños’ de los juniors, pero que quiere que acabes llevándote las manos a la cabeza por el ‘Comité Superior de Excelencia’ y sus evaluaciones subjetivas” (Poy, 2025, p. 11).

“Al final, esta cuestión del buen o mal diseño, el eje central del proyecto, ha resultado no serlo tanto. Si lo esencial de un producto es que cumpla su propósito, creo que esta ficción ha acabado revelando algo más profundo. [...], precisamente, preguntarse por el propósito de las cosas” (Poy, 2025, p. 175).

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Información

Especialidad
Cultura del diseño
Curso
2025
Proyecto tutorizado por
Autor
Laia Poy Ros