El proyecto parte de la idea de que una escuela es mucho más que un espacio. Por esta razón, se realiza una investigación de la arquitectura, los espacios interior y exterior, la entrada de luz, los usos y el tiempo. Se ha estudiado cómo dar cabida de la mejor forma posible a los grupos de educación infantil y educación primaria, los profesores permanentes, la dirección, la recepción, la llegada de los niños a la escuela, el encuentro con los padres o familiares… es decir, cómo se vive diariamente la escuela.
Además, la nueva escuela Nausica optimiza la imagen interior de su edificio a través de los accesos, recorridos y usos. La intervención no altera el sistema constructivo de la fachada, mientras que en el interior se producen dos cambios decisivos para la organización del espacio de las aulas y las zonas de servicio: la simetría de los muros de carga y la atmósfera creada en torno a la escalera. Con esta propuesta, el conjunto adquiere una visión más ordenada y fluida, además de algunos nuevos espacios como las dos bibliotecas, el comedor y la nueva sala de psicomotricidad-gimnasio. La nueva escalera se convierte en la protagonista: es el núcleo principal del edificio y funciona como distribuidor de todas las plantas.

