El antiguo matadero de Sitges es un edificio de interés histórico y un emblema para los suburenses. El conocimiento directo del edificio y de su evolución facilita el análisis tanto de sus virtudes como de sus carencias y la búsqueda de posibles soluciones adecuadas a un nuevo uso como equipamiento cultural.
El objetivo es recuperar el sentido originario del edificio haciendo énfasis en algunas características que se han deteriorado o perdido y que considero indispensables. El proyecto consiste en transformar el edificio en un auditorio modular que se pueda adaptar a un amplio abanico de representaciones, tanto de artes escénicas o musicales, así como a conferencias y actos. Por consiguiente, hay que tratar las carencias de sonorización. Este defecto actual del edificio se transforma en uno de los principales retos. Su acústica se trabaja por medio de nuevos materiales añadidos y la posición de estos respecto al espacio escénico hasta conseguir que toda la carcasa del edificio acabe siendo la caja de música. El análisis acústico demuestra que la propuesta es viable.
Así pues, se busca trabajar la acústica a partir del diseño, respetar la antigüedad del edificio y, por último, obtener un resultado estético y funcional.

