Vino y paisaje se dan la mano en Galicia. Las arquitecturas de las bodegas en las que se crían los vinos se fusionan con el paisaje y se convierten en parte integrante de este. Mi propuesta consiste en transformar una vivienda rural gallega en una pequeña bodega de producción de vino tinto, que además sirva como punto de referencia para la promoción de la cultura del vino del municipio de Baltar, en el interior de la provincia de Orense.
El proyecto propone rehabilitar la casa por dentro y por fuera aprovechando los elementos históricos que nos ofrece su construcción tradicional. El primer objetivo consiste en adaptar la vivienda a un uso industrial y de producción. El segundo objetivo es crear dos recorridos independientes: uno dirigido a los trabajadores en la planta baja y otro para los visitantes, en la planta primera, mediante un elemento conector, una pasarela que permite a los visitantes acceder a las zonas de producción de la bodega. De esta manera, los trabajadores pueden realizar sus actividades sin verse condicionados por los visitantes.

