Kinstrument es una instalación interactiva que une movimiento, sonido y color. Se plantea como una experiencia visual y sonora en la que el cuerpo se convierte en el instrumento creador. El movimiento es el elemento clave del proyecto, ya que permite la unión entre los otros dos parámetros: imagen y sonido.
Cuando se coloca frente a un sensor, cada gesto del usuario desencadena un sonido y genera simultáneamente una proyección en tiempo real. La simultaneidad y sincronización con la que se presentan los distintos elementos hacen de cada obra una pieza única y efímera. De este modo, la improvisación es la base de la experiencia y la performance es la obra en sí. El cuerpo como herramienta creadora, obviando los dispositivos intermediarios, proporciona una interacción más directa hombre-máquina y es el desencadenante de todos los elementos que conforman la obra final.
El proyecto se plantea como un proceso experimental con la intención de salir de la zona de confort como grafista y explorar nuevas herramientas de expresión.

