El proyecto siguiente es una escuela infantil basada en la pedagogía Waldorf, con capacidad para 40-50 alumnos de 0 a 6 años. Esta pedagogía se centra en el aprendizaje físico, psíquico y espiritual y por eso el contacto directo con la naturaleza es esencial. La intención es integrar esta tipología de escuelas en una zona urbanizada.
El edificio consta de tres bloques: escuela, administración y comedor, y servicios. Los rasgos destacados del proyecto son la aplicación de tonalidades pastel características de la pedagogía y el uso de materiales naturales como el pino y las fibras vegetales y otros materiales como el hormigón y el cristal. El objetivo funcional es lograr una máxima flexibilización del espacio para llevar a cabo las distintas actividades colectivas. En cuanto a las divisiones, se ha jugado con su movilidad y con las transparencias para obtener espacios tan diáfanos como fuera posible con interconexión entre ellos.
En el exterior hay cinco zonas: el aparcamiento, la zona de espera, el patio interior, la zona de huertos infantiles y la valla musical para potenciar la experimentación del niño con la naturaleza, además de una prolongación de color en la fachada que integra el proyecto en el paisaje.

