Rallando EINA, Arranz Bravo y Bartolozzi

Tachando EINA, Arranz Bravo y Bartolozzi, 1971

Entre las acciones artísticas del curso 1971-1972, destaca la protagonizada por una enorme cruz de madera con la que, Eduard Arranz-Bravo y Rafael Bartolozzi, marcaron la sede de EINA en la casa Manuel Dolcet.

En esta intervención efímera una cruz de madera gigante pintada de rojo cubre la fachada del edificio. La cruz fue construida a trozos, ya que no se disponía de andamio y se tuco que alzar a mano (muchas manos) utilizando cuerdas y poleas desde los balcones y terraza del primer y segundo piso. A medida que se iban subiendo las piezas, estas se iban uniendo para configurar el resultado final. Todo un esfuerzo superado gracias a la colaboración entusiasta de los alumnos que participaban en un taller abierto impartido por los mismos dos artistas.

Reproducció Fotografia EINA ratllada
Reproducción de la fotografía tachado.

El interior del edificio se encontraba completamente a oscuras, con la excepción de una fotografía iluminada en formato 18 x 24 cm en blanco y negro de la misma torre rallada con una cruz hecha a mano con rotulador de color rojo. El espectacular resultado de la vista de la torre rallada se podía contemplar desde la carretera de Vallvidrera.

Notícia sobre el mural de la Tipel a la Vanguardia

La experiencia, que se enmarca en el arte conceptual y el arte efímero, tenía una duración de una hora para contemplar el montaje. Una vez realizadas las fotografías, se desmontó y no quedó ningún rastro de la obra. Como pasa siempre en este tipo de intervenciones, el proceso es lo que cuenta.

El tándem artístico Arranz-Bravo/Bartolozzi conocido como "Els Pintors", estuvo activo entre los años 1967 y 1982. Los artistas se alejaron de la abstracción protagonista de décadas anteriores y se acercaron a la nueva figuración y el pop art. En el año 1968 recibieron el encargo del empresario Isidor Prenafeta (antiguo estudiante de bellas artes que coincidió con Arranz-Bravo) de decorar la fábrica de pieles de la empresa Tipel en Parets del Vallés. El resultado es una intervención en forma de pintura mural de más de dos mil metros cuadrados sobre la fachada y las paredes laterales de la fábrica, acompañada, años más tarde, por seis esculturas de unas ovejas. La intervención, muy celebrada en la época y considerada como una de las obras pop más importantes de Cataluña, se podía ver desde la AP7 y eso la popularizó tanto, hasta el punto de que la empresa de autopistas interpuso una denuncia fallida por considerar que podía suponer una distracción para los conductores.

Notícia sobre el mural de la Tipel a la Vanguardia
Portada a todo color de La Vanguardia del 14 de marzo de 1971 dedicada íntegramente a la obra de Arranz-Bravo y Bartolozzi en la Tipel.

Ficha técnica

  • Concepto, realización: Eduard Arranz-Bravo y Rafael Bartolozzi con la colaboración de los alumnos de Talleres de 1971.
  • Fotografía: Fundació Arranz Bravo.
  • Lugar: Casa Manuel Dolcet (primera sede de EINA).

Agradecimientos

Agradecemos a la Fundació Arranz-Bravo y a su director Albert Mercadé la cesión de la imagen de la intervención.