Este proyecto se basa en la reforma de un piso de 70 m2 de distribución convencional, situado en una edificación aislada de 18 viviendas en un barrio perimetral del pueblo de Abrera.
La finalidad del proyecto es convertir el piso en una vivienda moderna concebida como un único espacio que se transforma en función de las necesidades y del momento del día.
La vivienda que se tiene que reformar presenta una distribución fragmentada y caótica, con estancias que dividen los espacios, que tienen un uso muy concreto y poco flexible.
Con la reforma se busca centralizar todos los usos y servicios mediante la instalación de un gran mueble central no concéntrico y de formas orgánicas, en contraposición al perímetro ortogonal del contenedor.
El espacio que genera este mueble central queda como una gran sala flexible gracias a la superposición de usos. De esta manera es posible sacar el máximo potencial en los escasos metros que tiene la vivienda.
Esta gran pieza está pensada como un gran huevo que todo lo contiene, ya que es desplegable, transformable y da cabida a la cocina, el baño, el comedor, los dormitorios y otros tipos de almacenamiento.
Para reforzar la superficie de almacenamiento del mueble central, en una de las medianeras de la vivienda se dispone longitudinalmente un armario empotrado.
Karma Castell
Karma Castell
Karma Castell
Karma Castell

