El proyecto surge como respuesta a la reapertura del Teatro Arnau, situado en el Paral·lel, abandonado desde hace unos años y del que se ha hablado últimamente, en relación con la pérdida de locales emblemáticos que está sufriendo Barcelona. Para el rediseño de esta identidad se ha tenido en cuenta todo lo que ha pasado en el local a lo largo de la historia, así como su situación y las preferencias del público asistente a los espectáculos.
A partir de estos análisis se ha escogido un teatro de comedia. Con el diseño se ha querido comunicar el humor con pequeños chistes sutiles, utilizando la ilustración. En referencia a la historia del espectáculo, se utilizan recursos de aspecto art déco.
Joan Hurtado
Joan Hurtado
Joan Hurtado
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