En este proyecto de final de grado se lleva a cabo una reinterpretación de la vida en un torreón medieval concibiendo la construcción como un volumen monolítico con una nueva arquitectura interior.
Se aprovecha la ocasión para hacer algo diferente y poco convencional, de tal manera que se concibe el proyecto como un reto y una oportunidad para hacer dos viviendas independientes y poco tradicionales.
El visitante, como dice Zumthor, lleva a cabo un viaje de descubrimientos a lo largo de la arquitectura en el que las sensaciones evocadas no son meramente visuales, son creadas por los materiales, los volúmenes y las texturas, con la conjunción de los cuales se pretende lograr una consonancia.
Entendemos el volumen existente como una caja con oberturas, un conjunto de fachadas que tenemos que respetar y mantener intactas ya que representan lo que nosotros entendemos como la esencia y el carácter del proyecto. Se desarrollan una serie de máximas internas que rigen nuestro movimiento dentro de la arquitectura y con estas pautas se entra, se dialoga y se toman decisiones.
Nos servimos, pues, de la arquitectura y el respeto hacia esta para enlazar el pasado con el futuro y crear un marco atemporal para gozar del simple hecho de estar dentro de la arquitectura. Queremos aportar lo esencial y ofrecer al visitante la posibilidad de perderse y de encontrarse en el espacio.
Marta Jurado Mirete -
Marta Jurado Mirete -
Marta Jurado Mirete -
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