El punto de partida del proyecto nace del concepto de deporte como espectáculo. El proyecto se centra en un grupo de disciplinas deportivas desconocidas por el gran público, unos deportes extraños, excéntricos, absurdos, espontáneos y, al mismo tiempo, divertidos. El cheese rolling, el lanzamiento de bota o la carrera de triciclos son algunos de estos deportes que popularmente se tildan de freaks. Los Olympfreaks son unos Juegos Olímpicos inéditos hasta la fecha, dedicados a estas disciplinas tan peculiares.
La primera edición se celebrará en la ciudad de Lleida, una población con las dimensiones necesarias para este tipo de acontecimiento. Uno de los propósitos de estos originales Juegos será conseguir que los deportes freaks se reconozcan como disciplinas deportivas en sí mismas, además de acercarlos a un público más numeroso.
El reto de diseño ha sido dotar de identidad a todos los elementos que forman unos Juegos Olímpicos tan singulares y en los que la diversión es uno de los principales valores. La identidad se ha creado con una premisa muy clara: todo se tiene que hacer a mano, desde el logotipo hasta los elementos de mercadeo.

