El proyecto supone la rehabilitación de una antigua fábrica de moneda del siglo XIII para destinarla a espacio de uso público: una librería-café. Está situada en el Born, el barrio de moda en cuanto a ocio en Barcelona.
El objetivo principal es dar a conocer un espacio olvidado como La Seca, un edificio que tuvo una gran importancia en su época.
Un pequeño pasaje interior comunica la entrada principal en forma de arco con el patio central del edificio. Este se ha realizado con un pavimento de piedra natural como el de la acera, para invitar a los peatones a entrar y conocer la fábrica por dentro.
La obertura del patio interior se lleva a cabo para recuperar la fisonomía original del edificio y a la vez poder iluminar casi todo el espacio con luz natural. Otra de las características del proyecto que cabe destacar es la voluntad de mantener el espíritu de la fábrica. Para lograrlo se han utilizado materiales de la época como el hierro y el acero, que se han combinado con el nuevo uso, la librería.
La exposición de los libros sigue la longitud de las paredes medianas. También se han diseñado unas pasarelas que van en paralelo a los estantes para aprovechar al máximo la altura del edificio, que en planta baja es de cinco metros.

