La propuesta que se plantea es la adecuación de un local existente para convertirlo en una sala de teatro alternativa vinculada al teatro Goya. La sala tendrá que ser versátil y polivalente para adaptarse a cualquier tipo de montaje.
Para conseguir esta movilidad, y tomando como referente la idea del teatro libre a la hora de jugar con los asientos de los espectadores, se idea un sistema de gradas formado por cubos de polipropileno de diferentes colores según su altura, apilables y que se pueden colgar del techo para resolver el problema del almacenamiento. Cada uno de estos montajes puede utilizar únicamente aquellos cubos que necesite y dejar los otros en el techo. Así, la apariencia de la sala cambia según la obra teatral que se represente y sus necesidades de montaje. El sistema resuelve convenientemente los tres tipos de distribución más habituales: teatro a la italiana, a dos bandas y a 360 grados, entre otras posibilidades.

