El proyecto consiste en la rehabilitación de una antigua carbonera situada en el puerto de Barcelona para convertirla en un restaurante. En el Moll Nou se ha producido una serie de cambios que han hecho que esta zona se convierta en un centro de ocio privilegiado gracias a sus visitas y, por tanto, que sea un lugar idóneo para abrir un restaurante.
El principal objetivo del proyecto es ofrecer una nueva perspectiva del puerto industrial de Barcelona a partir de la recuperación de las naves del Moll Nou. Tanto a la hora de actuar en el exterior como a la hora de hacerlo dentro del local se ha dado prioridad a la conservación de los rasgos históricos del edificio, construido en el año 1912. Uno de los principales propósitos del proyecto ha sido fortalecer la relación entre el interior y el exterior del local, por lo que se han hecho varias aberturas en la fachada que permiten tener una visión directa del puerto tanto desde las zonas de comedor como desde la entrada del local.
El carbón juega un papel muy importante dentro del local porque remite al antiguo uso de la nave. Se aplica a diferentes elementos, pero donde alcanza más relevancia es en las luminarias distribuidas por todo el local. Se ha procurado establecer un vínculo con la industria naval a partir de materiales como el metal y la madera.

