El proyecto consiste en la creación de un albergue juvenil en lo que actualmente es un invernadero y centro de jardinería situado en el barrio de Sants. El objetivo es proyectar una pequeña ciudad dentro del actual edificio y mantener la esencia del invernadero a través de diferentes conceptos y elementos que se conservarán y se potenciarán en el albergue juvenil, como, por ejemplo, el nombre: Hivernacle (invernadero en catalán).
Del actual edificio mantengo tres conceptos: la estructura de obra vista con arcos y una gran altura, la luminosidad natural, que proviene de grandes ventanales y de una espectacular cubierta a dos aguas vidriada y, por último, el entorno natural generado a través de las plantas, el color y el olor.
La reforma promueve la relación entre interior y exterior, y crea espacios ambiguos donde los límites se desdibujan con la utilización de los mismos materiales, pavimentos y mobiliario de exterior, así como con la potenciación de la luz natural. El hecho de que se trate de un edificio de gran altura también ha permitido jugar con diferentes niveles y dar amplitud y aportar luz a los espacios. Las habitaciones se han dispuesto en pequeñas casetas en el interior del edificio y de ese modo se ha potenciado la idea de interior-exterior y se ha creado una pequeña ciudad dentro de la actual piel del edificio.

