El proyecto contempla la imagen de un nuevo tipo de festival de juegos electrónicos. Game Over empezaría en Barcelona y tendría como objetivo principal llevar el mundo de los videojuegos a la calle, utilizando las nuevas tecnologías y aplicándolas al mundo real. Se trata de abrir el mundo gamer a otros usuarios y de llevar a los jugadores habituales a nuevos espacios, utilizando la ciudad de Barcelona como área de juego y relacionando las acciones reales con las acciones del juego en línea. El acontecimiento se dirige a un público activo, principalmente joven, que quiere jugar sin verse obligado a hacerlo frente a una pequeña pantalla, que quiere ser protagonista o quiere competir con otros usuarios reales.
La imagen gráfica de un festival que quiere llevar un mundo muy cerrado y tecnológico a la calle debe transmitir esta posibilidad de combinar la realidad y el juego. La idea de superposición, inspirada en el concepto de realidad aumentada, tiene incidencia en todos los ámbitos, desde la misma denominación hasta la gráfica plana y el tratamiento de imágenes. También se quiere utilizar al máximo el alto contenido tecnológico del festival para aprovechar cualidades de este medio, como por ejemplo la potencia de los colores RGB.

