El proyecto consiste en la creación de una sala de cine alternativa. El espacio escogido es el local donde, hasta el año 2001, se ubicó el cine Casablanca Kaplan, en los Jardinets de Gràcia. El proyecto pretende recuperar el carácter cultural y social de los cines, que generan en el espectador una “experiencia cinematográfica” más allá del disfrute del filme. La propuesta concibe un espacio en el que la película no sea un fenómeno aislado, cerrado en una sala oscura, sino que facilite el hecho de comprenderla en su complejidad mediante la incorporación de los elementos que la contextualizan, que conforman su universo propio.
El espacio se divide en dos grandes áreas, una sala de proyecciones y un espacio abierto donde se sitúan el bar y el espacio de actividades, la exposición de documentación, la zona de exposiciones, el espacio para visionar vídeo y una zona de consulta situada a una doble altura. Para incluir las diversas zonas, se plantea un revestimiento que consiste en una retícula que envuelve todo el espacio donde se sitúan los elementos del contexto: libros, pósteres, maquetas…, de manera que el público esté rodeado de este universo y amplíe la experiencia cultural de ir al cine.

