El proyecto consiste en la creación de un centro cultural especializado en teatro y danza en la fábrica textil de Can Marfá.
Se trata de un edificio marcado por su simetría y un cambio de uso supone un cambio en su apariencia. Con todo, se intentará mantener el espíritu de la fábrica pero adecuándolo a las necesidades del centro.
La nave consta de tres plantas de 15 m x 75 m en las que se prevé poner en marcha un programa que incluye un teatro con un aforo de 145 plazas y las instalaciones propias de una escuela de teatro y danza, con biblioteca y cafetería. Para poder unir los diferentes niveles se ha creado un anexo al edificio que no sigue la simetría marcada por la fábrica.
El eje del proyecto reside en la ruptura de la simetría lineal de la fábrica mediante unos volúmenes cilíndricos que singularizan la intervención.

