El proyecto consiste en la creación de un packaging para una marca de café que tiene la particularidad de ofrecer al consumidor la cantidad de energía que desea a cada momento. Así, la marca Cafeinado ofrece, como mínimo, tres intensidades energéticas distintas: del 40%, del 60% y del 80%.
Cafeinado también ofrece seis sabores diferentes: cereales naturales, flores silvestres, frutas del bosque, cítricos, frutos secos y miel natural. Cada uno de los sabores del café tiene su origen en puntos de agricultura de comercio justo.
El packaging diseñado busca adecuarse a estos valores y desvincularse de los paquetes ya existentes en el ámbito del comercio justo. Gráficamente, eso se expresa a través de tramas de colores vivos e intensos que buscan reforzar la idea de energía, utilizando una progresión de color que va de flojo a fuerte para indicar visualmente el potencial de cada paquete. Los estampados o las tramas guardan relación con el gusto del café.

