El proyecto se origina a raíz del crecimiento de los comercios polivalentes, conocidos popularmente como pakistaníes, en la ciudad de Barcelona, y para erradicar algunos problemas que presentan, como, por ejemplo, el incumplimiento de normativas, la no aplicación de la cultura de la limpieza y el hecho de que no resulten atractivos estéticamente para la sociedad.
El objetivo del proyecto, por tanto, consiste en reconvertir los puntos negativos de estos locales en puntos favorables utilizando los mínimos recursos económicos posibles y empleando una estética ready made.
Con esta finalidad, se utilizan palés como estanterías, se conserva el pavimento original de los locales, se montan estantes de mecano por la versatilidad que ofrecen a la hora de ser tuneadas, se utilizan cajas de fruta como mostrador de compra y venta, etc. En todo momento se tiene en cuenta que el precio final será de 7.000 euros como máximo –incluida la iluminación– y el resultado es una gran mejora en este tipo de comercios.

