Asian Wave se concibe como un festival de música asiática popular, celebrado por primera vez en Barcelona, en el que durante cuatro días de agosto artistas de diferentes estilos musicales, provenientes de países de Asia oriental, actúan en tres salas de la ciudad. El festival está dirigido mayoritariamente a un público de entre 15 y 35 años, tanto seguidores de estos artistas que no se pueden permitir ir a verlos a sus países de origen, como personas que no les conocen pero que se mueven por curiosidad. El objetivo es dar a conocer la música popular asiática en Europa y ofrecer la oportunidad de ver en directo a nombres conocidos o emergentes de la escena cultural de distintos países.
Se trata, pues, de elaborar la comunicación gráfica de un acontecimiento que evoque las raíces orientales, pero que va dirigido a un público occidental, y hacerlo sin caer en tópicos y encontrando un equilibrio entre la diversidad de estilos representados y el tipo de público asistente. El lenguaje visual utiliza dos recursos que se pueden combinar. Por una parte, imágenes de olas en blanco y negro que destacan sobre un fondo blanco y transmiten movimiento, juventud y variedad, utilizadas para captar la atención del público; y por otra, una línea creada a partir de la expansión del símbolo, utilizada en la señalización y el merchandising.

