Pau de Solà-Morales

Entrevista a Pau de Solà-Morales

La revista del Disseny Hub Barcelona entrevista a Pau de Solà-Morales sobre el estado actual de la arquitectura en la ciudad, y su trayectoria como presidente del ArquinFAD y como director de EINA “una escuela muy especial, que combina una impresionante trayectoria cultural y artística, con una proyección de futuro encomiable”.

A continuación, reproducimos la entrevista del Disseny Hub Barcelona a este arquitecto especializado en diseño, creatividad, y uso y aplicación de las tecnologías de la información a la arquitectura, que ha estado involucrado en proyectos de investigación sobre patrimonio y ciudad, y es licenciado en arquitectura y urbanismo por la ETSAB (1993), Máster en Diseño y Doctor en Diseño por la Universidad de Harvard (2000).

En 1993 te licenciaste en arquitectura y urbanismo por el ETSAB y a partir de ahí tu trayectoria profesional no para. ¿Cómo llegas hasta la dirección de EINA y la presidencia del ArquinFAD?  
Mi trayectoria, como muchas otras, ha dado muchas vueltas... después de licenciarme en Barcelona, trabajé durante unos años como arquitecto, pero sentí la necesidad de dar un contenido académico a una de mis pasiones: la informática y las TIC aplicadas al diseño. Entre el 1996 y el 2000 me gradué de un máster en diseño y un doctorado en la Universidad de Harvard, gracias a una beca Fulbright. 

Al volver de los Estados Unidos, estuve muchos años viajando aquí y allí, y trabajé en diferentes despachos y empresas. Finalmente, en el año 2006, entre de profesor en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Rovira i Virgili, de la que termine siendo jefe de estudios y después el director.

Después de tantos años en la docencia y de Trabajo intenso en el ámbito de la arquitectura, accedí a la presidencia del ArquinFAD y gané el concurso a la dirección de la escuela EINA, vino todo rodado. ¡Son dos retos muy grandes, pero se ve que tientan las cosas difíciles… ¡Espero estar a la altura!

¿Cuáles son los rasgos diferenciales de EINA que han hecho que se convierta en una referente de la enseñanza del diseño?
EINA es una escuela muy especial, que combina una impresionante trayectoria cultural y artística, con una proyección de futuro encomiable. Creo que su secreto ha sido exigirse estar siempre en la vanguardia de la pedagogía y el diseño. La escuela nunca ha dejado de dar una enseñanza de máxima calidad, combinando diseño, arte, pensamiento y humanidades, y después de 50 años, la estamos renovando de nuevo para que sea líder 50 años más.

¿Cómo se traslada a los alumnos la importancia de incluir criterios sociales, de accesibilidad y de sostenibilidad en sus proyectos? 
Para trasladar a los alumnos la importancia de los criterios sociales y de sostenibilidad en los proyectos de diseño, el vehículo fundamental es su profesorado. ¡Ellos y ellas son los importantes! En EINA, todo el profesorado es profesional. Los profesores tienen estos valores bien asentados. Pensáis que el diseño se aprende en el aula por “osmosis”, trabajando al lado y con los profesionales de cerca. ¡Todo se engancha!

¿Qué líneas se trabajan desde el ArquinFAD? ¿Cuáles son sus objetivos?  
ArquinFAD trabaja principalmente para fomentar y reconocer la “buena” arquitectura e interiorismo. Esto lo hace mediante sus premios y con toda una serie de actividades que pretenden dar aún más relevancia a los trabajos premiados y finalistas. Es un mecanismo complejo, y un poco antiguo, de reconocimiento sutil pero efectivo de la calidad.

¿Cómo valoras el hecho de que el ArquinFAD esté integrado dentro del Disseny Hub y conectado con el resto de las entidades que forman parte? 
Es una gran suerte que el Disseny Hub nos acogiera, hace unos años, y nos pusiera junto a otras entidades como el BcD o el propio Museo del Diseño. Sin embargo, todos tenemos que trabajar mucho para que esta proximidad sea lo más fructífera posible, porque Barcelona tiene un gran potencial en diseño, y justo ahora estamos al principio de “esta unión de fuerzas” para hacer un referente internacional.

Has sido jurado de Premios FAD de Arquitectura e Interiorismo 2018. ¿Cómo son considerados estos premios y que deben tener actualmente los proyectos arquitectónicos que se presentan? 
Los premios FAD de arquitectura e interiorismo son los más antiguos de la Península Ibérica, y prácticamente los más antiguos de Europa, y del mundo. Esto les da un impresionante prestigio, que es reconocido por todo el mundo. De esta manera, por este prestigio, los miembros del jurado están muy orgullosos de serlo. Trabajan muy furo para garantizar la calidad de los proyectos finalistas y ganadores y, por esta razón, los proyectos galardonados son reconocidos por el público y por la profesión como obras de gran valor. ¡Es un círculo virtuoso que se tiene que cuidar mucho! Por suerte, en nuestro país y en Portugal se hace una arquitectura y un interiorismo de calidad y esto nos facilita el trabajo… y al jurado se lo pone aún más difícil.

En 2026 Barcelona será Capital Mundial de la Arquitectura. ¿Qué tiene de particular la ciudad en su arquitectura?
¡Barcelona ya es una capital mundial de la arquitectura! Porque ha dado ejemplos de talento y de buenas prácticas arquitectónicas des de hace siglos, muchas de ellas muy reconocidas, ¡y otras aún por descubrir! I lo seguirá haciendo. Estará bien que además lleve el título oficial durante un tiempo, y espero que no sirva para frivolizar ni banalizar la maravillosa herencia urbana y arquitectónica que tenemos.

¿Cómo valoras proyectos arquitectónicos en la ciudad como el de Las Glorias y la apuesta por el 22@? 
Glorias es un proyecto muy complejo: como espacio urbano, o como plaza, si se puede decir así, necesita un intenso trabajo de densificación y de definición de su perímetro, ahora muy difuso. La decisión de hacer un parque en su interior es controvertida, pero según como, comprensible, y muy en la línea de los mensajes que se tienen que pasar.

En cuanto al 22@, del que Glorias es la puerta, por decirlo así, aún es un ambiente de la ciudad por descubrir. Es emocionante cuando las ciudades abren un armario y descubren que tienen un territorio para transformar, para habitar, para innovar y para cambiar. Y el 22@ tiene que ser esto: un territorio lleno de expectativas y oportunidades. El proyecto que se haga debe estar a la altura.

Tu última publicación es "Arquitectura, crisis, crítica radical". ¿Nos puedes contar sobre que trata este ensayo? 
Arquitectura, crisis, crítica radical es un comentario y una reinterpretación de un texto de Manfredo Tafuri de los años 60. En aquel texto, Tafuri denunciaba que la arquitectura y el urbanismo habían tenido que convertirse en herramientas del Capital, y pronosticaba su muerte. Es un tema muy actual, porque hoy en día hay quien piensa lo mismo y se acusa la arquitectura y el urbanismo de todos los males. Pero, al fin y al cabo, son herramientas muy poderosas de las que disponemos para hacer ciudad. La Ciudad está ahí fuera y seguirá estando muchos años.