“Se plantea una experiencia en la cual nuestras voces y cuerpos sean las paredes y definan los espacios del futuro centro. En su naturaleza vibracional esas paredes son móviles y se mueven con otras vibraciones que se suman a posteriori.” Sobre este planteamiento formulado por el artista Marc Vives con el título de Mover Paredes, un grupo inicialmente formado por diez personas lleva a cabo diversas operaciones somáticas al compás de la construcción y demolición en Eina Bosc. El grupo, formado por lxs estudiantes Irene Alcázar, Daniel Cardona, Pepe Nerín y Bet Pahissa, interioriza y es interiorizado por el lugar. Su búsqueda, performativa y escultórica, se acaba reflejando en algo similar al guión de una ceremonia o una liturgia sin culto, presentada al público en septiembre de 2021 y consistente en hacer resonar el edificio como un gran instrumento musical con cualquier medio o herramienta imaginable. Lxs participantes deben evitar la comunicación verbal. En cierto momento, un muro de yeso, aún húmedo e inestable, es transportado por varias personas y colocado contra el muro de piedras del patio. El objeto permanece allí cerca de un año, desmoronándose poco a poco, hasta su desaparición.
Emboscada #2: Marc Vives, foto de Natàlia Cornudella
Emboscada #2: Marc Vives, foto de Natàlia Cornudella
Emboscada #2: Marc Vives, foto de Natàlia Cornudella
Emboscada #2: Marc Vives, foto de Natàlia Cornudella
Emboscada #2: Marc Vives, foto de Natàlia Cornudella
Emboscada #2: Marc Vives, foto de Natàlia Cornudella

