Presentación de los resultados del taller EINA-ADESK

El jueves 15 de mayo a las 10.30h, en la Escola d'Art i Superior de Disseny de Vic se hará la presentación de los resultados del taller EINA-ADESK Ni producció, ni exposició: l’espai del procés creatiu en el marco de HIBRIDACIONS I CONTEXTOS. 2013-2014, proyecto colaborativo entre centros y escuelas de arte.

Ni- Ni es la propuesta salida de un taller donde han participado estudiantes de arte y comisariado pertenecientes a ADESK y estudiantes de diseño de EINA, con la intención de establecer el debate sobre la naturaleza de los espacios de creación. La propuesta para el taller era trabajar desde parámetros de extraño para cuestionar la naturaleza de los espacios de creación.

Han participado Bernat Amate, Irma Arribas, Núria Ballesteros, Mariona Bellera, Oriol Fontdevila, Irati Irulegui, Chiara De Marco, Masha Perskaya, Maria Riera, Octavi Rofes, Marta van Tartwijk, Sergi Velasco y Nil Vicens. Síntesis de Marta van Tartwijk

Ni- Ni nace de la intención de establecer el debate sobre la naturaleza de los espacios que acogen los procesos creativos de un artista y las posibles acciones colaterales, después del malestar que hemos detectado en estos.

La investigación y la necesidad de un espacio de trabajo va ligado a la práctica artística. Durante el período estudiantil, las escuelas y universidades son un espacio susceptible para la resolución de esta investigación mediante micro-colonizaciones del lugar, ya sean físicas o mentales, pero con la dificultad de que muchas veces su estructuración didáctica institucional no es suficiente porosa para la asimilación o aceptación de estas iniciativas. Se vuelven pues espacios que no son capaces de asimilar contenidos teóricos del ámbito actual del arte, así como tampoco los procesos transdisciplinarios que se plantean a día de hoy con la investigación artística.

Tendemos hacia un arte cada vez menos endogámico pero seguimos creando y mostrando en espacios que no están preparados para establecer articulaciones. Consideramos interesante que el espacio institucional pueda responder como un lugar desde el que llevar a cabo diferentes propuestas teniendo en cuenta las necesidades contextuales de éstas, y por tanto un lugar que facilite los recursos para actuar hacia fuera, en otros ámbitos, en otros espacios y con otros colectivos. Es por medio de mantenernos en la tensión entre diferentes factores, entre posibilidad y prohibición, entre el hábito y el evento inesperado, que podemos evitar la cristalización.

Es esta misma tensión que hemos querido mantener entre las dos disciplinas implicadas en Ni-Ni. Los procesos de colaboración que se han dado en esta propuesta partían de cuestionarse las convenciones de dos disciplinas: la artística y la del diseño. Es a través del disenso y la negociación que Ni-Ni ha surgido como un espacio que cuestiona, no sólo sus relaciones internas, sino también las externas, para poder establecer nuevas colaboraciones y para poder mantener este proceso de continua revisión.

Ni-Ni ha planteado entonces como un espacio que no se cierra sobre sí mismo, sino que queda revisado por las negociaciones y las externalidades. De esta manera se desarticula una mirada egocéntrica que hoy en día resulta insostenible para cualquier espacio de formación o creación y que no se corresponde con el ámbito de profesionalización artística. La idea de que este espacio se presente estructuralmente como un dispositivo más orgánico, abierto a los factores relacionales y colaborativos, también implica un factor temporal y una cierta descentralización del ámbito comunicativo y educacional. Esto se opone a la concepción del espacio de arte como algo que sólo se retroalimenta a sí mismo.

Se cuestiona pues la idea del aprendizaje unidireccional, así como la relación entre profesor y alumno. Es en el proceso colaborativo y en la búsqueda del disenso donde finalmente se hace una revisión crítica que permite un proceso educativo.

A la vez, Ni-Ni quiere rescatar la idea de capa o sedimento aplicada a la creación. Este espacio entiende que se inscribe en un contexto, tanto físico como temporal, pero que cada proyecto que pasa por este espacio lo reescribe o realiza aportaciones que alteran sustancialmente este contexto. De esta manera se revisan las convenciones de creación y aprendizaje que se hace desde los espacios de creación. Finalmente, el acto comunicativo que ejerce tiene mucho más que ver con el diálogo y la construcción en común, con la dispersión de los relatos y con el desacuerdo con un discurso pre-construido y estructurado.

Ni-ni es contenedor y contenido, es una estructura orgánica, porosa, híbrida, articulable, mutante.