Dibuixar cos a cos amb els arbres. Dibuix tàctil, memòria gràfica i cura del territori

Dibujar cuerpo a cuerpo con los árboles. Dibujo táctil, memoria gráfica y cuidado del territorio

En el marco del proyecto SIT-PLU (Prácticas creativas situadas para el pluriverso), financiado por el programa Creative Europe, las investigadoras del Laboratorio NEBULA Anna Pujadas y Mar Saiz desarrollaron el laboratorio Dibujar cuerpo a cuerpo con los árboles durante el mes de enero de 2026. A través del dibujo táctil y la reutilización de materiales gráficos, el estudiantado del Grado en Diseño y los niños y niñas exploraron el contacto con los árboles como una práctica artística de cuidado y una forma de hacer visible la vulnerabilidad del territorio ante la erosión del suelo.

Este laboratorio fue una colaboración entre el alumnado de primaria de la Escola Dolors Monserdà Santapau y el estudiantado universitario del Grado en Diseño de Eina. La actividad consistió en dibujar de manera improvisada en contacto con los troncos de los árboles, generando una experiencia compartida de creación en la que el árbol también intervenía en el proceso.

Para llevar a cabo la actividad, se reutilizaron másteres de risografía descartados, que conservaban restos de tinta y huellas de trabajos anteriores. El procedimiento consistía en colocar dos papeles entre el cuerpo de las personas participantes y el árbol: uno blanco y otro asociado a un máster de risografía con restos de tinta. De esta manera, las marcas se transferían al papel sin que la tinta entrara en contacto directo con la corteza, protegiendo el árbol durante toda la experiencia.

La experiencia prestó especial atención a los árboles con las raíces expuestas debido a la erosión del suelo. El contacto con estas raíces permitió percibir físicamente las irregularidades, las texturas y la vulnerabilidad de los árboles. Problemas ambientales como la sequía, la pérdida de suelo o la degradación del parque, que a menudo se presentan como datos abstractos, adquirían una dimensión tangible a través del tacto. El árbol dejaba de ser un simple fondo paisajístico para convertirse en un cuerpo vulnerable con el que establecer una relación de atención y responsabilidad.