El pasado día 20 de noviembre murió el pintor Francesc Todó (Tortosa, 1922 - Les Borges del Camp, 2016) que estuvo estrechamente ligado a EINA desde su creación y donde ejerció de profesor de dibujo, serigrafía, litografía y acuarela, entre otros. Elegante en su persona y su pintura, fue un artista moderno pero a la vez equilibrado, tal vez continuador de...
El pasado día 20 de noviembre murió el pintor Francesc Todó (Tortosa, 1922 - Les Borges del Camp, 2016) que estuvo estrechamente ligado a EINA desde su creación y donde ejerció de profesor de dibujo, serigrafía, litografía y acuarela, entre otros. Elegante en su persona y su pintura, fue un artista moderno pero a la vez equilibrado, tal vez continuador de la herencia cívica del mejor novecentismo, corregida por una leve ironía y una frescura Pop.
Tuvo una intensa relación con el diseño aparte de su papel en EINA. Trabajó como diseñador gráfico para Frontis, imprenta que funda en 1956 con el poeta Joaquim Horta y Josep-Maria Castellet. Alrededor del año 1960 realizaba una obra muy particular, celebrada por los intelectuales del momento desde Oriol Bohigas hasta Alexandre Cirici y que inspiró poetas como Jaime Gil de Biedma, Salvador Espriu, José Agustín Goytisolo o Pere Quart. A partir de la influencia de Paul Klee y Saul Steinberg, elaboró una figuración esquemática y lírica en torno al tema de la máquina y del trabajo, antes de retornar a una reconstrucción arcádica y doméstica a la vez del paisaje mediterráneo.
Junto con sus grandes amigos Albert Ràfols-Casamada y Maria Girona, Francesc Todó es uno de los referentes de la cultura de nuestro país de la segunda mitad del siglo XX. Pero es sobre todo una persona querida y profundamente vinculada a la historia de EINA.
Curso de litografía Francesc Todó en EINA (1982)

