Estimados amigos, estudiantes, profesores y personal de EINA,
Espero que os encontréis bien, vosotros y vuestras familias. Y si alguno de vosotros ha sufrido la pérdida de algún familiar o conocido, quisiera expresarle mi sincero pésame y estima.
Quiero agradeceros a todos vosotros el esfuerzo que estáis haciendo para hacer posible la continuidad de la actividad académica, a pesar de las enormes dificultades de esta situación excepcional. Con la contribución de todos vosotros, gracias a vuestra flexibilidad y capacidad de adaptación, se han podido organizar los estudios no presenciales con un éxito más que notable. Todavía es pronto para saber cómo evolucionará el curso de la pandemia y cuáles serán las directrices en relación al confinamiento y la posterior vuelta a un cierto nivel de normalidad. Todavía es pronto, pues, para evaluar el alcance de este éxito y saber qué nivel de valor global podemos dar a este curso y, en especial, como finalizarlo a satisfacción de todos y con el menor perjuicio posible.
Haremos como hasta ahora, y según el curso de los acontecimientos iremos adaptándonos de la mejor manera posible a las necesidades de todos vosotros y a nuestra responsabilidad que es hacer funcionar EINA, garantizando la máxima calidad y rigor en el ejercicio de nuestra misión.
Este tenía que ser un año de renovación del proyecto EINA. El Covid-19 ha impedido que lo haya sido plenamente y, sobre todo, ha impedido que lo pudiéramos hacer en presencia de todos. Sin embargo, liderados por el equipo de Dirección, Pau de Solà-Morales, Ramon Parramon y Manuel Cirauqui, estamos inmersos en una transformación de los estudios de un amplio alcance, en los conceptos, en la forma y en la organización. En este sentido, es pertinente señalar la puesta en marcha de Eina/Idea. Se presentó en Barra de Ferro poco antes del confinamiento y no se ha podido desarrollar en la forma y en los plazos que habíamos imaginado. Pero lo ha hecho a través de los canales digitales y ha demostrado el enorme potencial que puede llegar a tener también en estos ámbitos. Eina/Idea es una plataforma para la reflexión estética y el conocimiento y es la vanguardia de esta voluntad de transformación que decía de estos estudios. Eina/Idea es el instrumento estratégico para la aceleración de esta transformación.
También con la mirada puesta en la renovación, disponemos de unos nuevos espacios situados muy cerca de la casa Sentmenat, la sede actual, y al lado de la casa Manuel Dolcet, que fue la primera sede de EINA. La casa de la calle Bosc no sabemos cuándo podrá ser acondicionada, pero la iremos ocupando a lo largo del próximo curso.
EINA fue fundada en 1967. A los 27 años de aquella primera inauguración, la Escuela se trasladó a la Casa Sentmenat y comenzó una nueva etapa. El año que viene, al inicio del curso académico 2021-22, hará 27 años de aquella segunda inauguración y de aquella segunda etapa. Es, pues, el momento de una tercera etapa, de una verdadera "refundación" de EINA.
Ha llegado el momento de volver a pensar porque somos lo que somos y cómo debemos responder al mundo en que vivimos, en lo más inmediato al salir de esta pesadilla, y en lo que se ve amenazado en su misma supervivencia. Los que formamos EINA estamos comprometidos a hacerlo mejor. De la manera que lo sabemos hacer: pensando, creando, diseñando; formando idea y haciendo; con imaginación y actuando.
Somos herederos de una tradición importante. EINA fue fundada en condiciones difíciles en los años de la dictadura y, sin embargo, se constituyó en un referente de la cultura y el pensamiento crítico sobre las artes y el diseño en nuestro País. La Escuela ha formado a un gran número de los mejores artistas y diseñadores y por la Escuela han pasado los mejores profesores e intelectuales españoles e internacionales. Disponemos de las herramientas para volver a ser este referente y tenemos la voluntad. En nombre del Patronato de EINA me comprometo a poner las condiciones necesarias para esta tercera y nueva "refundación". Estoy seguro de que todos los que formamos la Comunidad EINA sabremos estar a la altura de los retos que tenemos por delante.
Pero ahora toca afrontar la situación creada por la pandemia. Cuidémonos y tratamos de salir de la mejor manera. Somos conscientes de nuestra responsabilidad y os podemos decir que haremos todo lo que esté en nuestras manos para disminuir los daños que el estado de emergencia pueda provocar ahora y después, tanto individual como colectivamente. Ninguna persona de las que formamos EINA debe sentirse sola o abandonada en este momento: sea cual sea su problema, debe saber que será escuchada y, en lo que se pueda hacer, se hará para encontrar una solución.
Mis mejores deseos para todos vosotros y vuestras familias. Mucho ánimo y un fuerte abrazo.
Miquel Molins i Nubiola
Presidente de la Fundació EINA
Barcelona, 28 de abril de 2020

